PEQUEÑAS TRADUCCIONES VESPERTINAS[en La Mano Oblicua, columna de los martes del periódico mexicano
Milenio, sección de culutra]
I.CAPITALIZATION *
Mark Nowak,
Shut Up Shut Down (CoffeeHouse Press, 2004).
Escribe con mayúscula la primera palabra
de cada oración, así sea o no
una oración completa.
Escribe con mayúscula la primera palabra de cada línea
de poesía. E
mpecé a trabajar
en la maquiladora
en una gran planta de Westinghouse
al este de Pittsburgh cuando tenía dieciséis.
El trabajo era aburrido y repetitivo.De 1954 a 1962
Ronald Reagan fue anfitrión
del programa de televisión “G.E. Theater”.En algunas formas poéticas del inglés moderno
sólo la primera palabra de la primera línea
se escribe en mayúscula, y algunas veces
incluso ésta se escribe con minúsculas.
Seis veces al año actuaba en dramas
(alguna vez estelarizando un programa en dos partes
como un agente de la FBI que infiltraba
organizaciones comunistas).Tratábamos de hacer que el tiempo pasara más rápido
poniéndonos a hablar entre nosotros.Escribe padre y madre con mayúsculas
cuando te dirijas a ellos, pero no
escribas esos sustantivos con mayúsculas
cuando se utilizan con un pronombre posesivo.
El resto del año
Reagan visitó plantas de la G. E.
hablándole a los empleados y grupos cívicos sobre,
como lo puso en su autobiografía, “los intenciones de los comunistas de tomar la industria [eléctrica]
y la ola creciente de colectivismo
que amenaza con inundar
lo que queda de nuestra economía de mercado”.Algunas veces fantaseaba
convenciéndome de que estaba en otro lugar
que no fuera esta larga banca
con el sonido que no se acaba nunca
y las máquinas quejumbrosas.*La frase "escribir con mayúscula", traducción literal del sentido gramatical de la palabra "capitalization", carece, lamentablemente, del significado económico (la valorización del capital) que el término también tiene en inglés.
II. INSTANCIAS DE ECOS
Keith Waldrop,
Transcendental Studies. A Triology (University of California, 2009)
Durante el día, diecisiete sílabas. Veinte por
la noche. Una idea de la nada. El incidente
entero da mucho en que pensar: la pérdida
de interés, la ausencia de deseo. Ella no puede mover
la boca o los brazos mientras reza. Algo
se posesiona de mi cabeza.
En la galería de susurros, el más mínimo
sonido se transmite de un lado a otro
del domo, pero no se oye en ningún punto
intermedio. Las simples ganas de moverse pueden
surgir solas. Es como si ella
estuviera muriendo. Y las ganas de hacer algo.
Saltar de la cama, destruir, morder, correr
contra la pared. El Sr. Wheatstone
descubre que, una vez pronunciada, una palabra
será repetida muchas veces. Una sola exclamación
parecerá un montón de carcajadas, mientras
la rasgadura del papel es como el golpeteo del granizo.
Con frecuencia no podemos decidir. Viene subiendo por su
cuerpo, hasta el cuello, como
una mano. Olas sonoras alcanzan
el aire en sucesión. Una. Dos.
Tres. Y luego mueren en la más dulce
de las cadencias. Ella está
completamente devastada.
Aunque están conscientes, ellos
no se pueden mover. El tictac de un reloj de
un extremo de la iglesia al otro. In-
explicable, esporádico, ajeno. Los ojos
repuntan, fijos. La oscuridad no nos deja saber
dónde reside el verdadero punto del impacto.
III. UN INVIERNO INVOLUNTARIO
Keith Waldrop,
Transcendental Studies. A Triology (University of California, 2009)
Todas las acostumbradas fases del amor. El miedo
a la oscuridad se parece al miedo
a los animales. Virando un poco a la izquierda,
lejos de calles suburbanas. Profunda emoción.
Puedo predecir desagradables
eventos, aunque el miedo al dolor
raramente se menciona. Damas con velos en
palacios protegidos, intercambiando cartas.
Si fuera posible entender
el peligro de caer, sin la experiencia de
caer, su efecto manifiesto
en el alma. Oculta bajo la manga, la ansiedad.
El sacrificio previsto es eventualmente
sostenido en otro sitio. La fotografía puramente imaginaria
de la persona cuyo velo se mantiene
sobre la mente. Los mensajeros van y vienen.
La voz de una muchacha canta
del otro lado de la pared. El sobresalto, el llanto
y los movimientos difusos. Padezco un nerviosismo
constitucional en cuestión de fuegos.
Sin una visión real del objeto
amado. Esparcido
sobre sofás, vistiendo ropas indecentes. Marca
en tu memoria este insomnio.
IV. TÚ-Y-EL BOSQUE
Gennady Aygi,
Field-Russia, trad. del chuvash por Peter Franc.
Te estaba escondiendo enterrándote entonces
en la iluminación del bosque
como si construyera un nido de ti
(no sabía que los dedos y los pájaros estaban tocando
y llegando a ser
una música que yo
desconocía:
tímidamente—ágil al palpar en trémulos coágulos de aire
así que—tocar: como si fuera no tocar)
V. PHLOX (Y: ACERCA DE UN CAMBIO)
Gennady Aygi,
Field Russia, trad. del chuvash por Peter Franc
a veces—pensamos: amor
(y sin embargo sólo hay silencio):
parece un círculo único—de luz—y quietud
para nadie—desde hace tanto:
ya—con nosotros—distante!
así que ahora con todo el verano ya
(y todavía más hasta el otoño)
tú—como algo no visto—en la abierta blancura
en el brillo despreocupado!
y viviendo tal vida (si la recuerdo como acción)
mirando acaso ciegamente
sé (como siento las heridas de los niños)
que sí: un poco
al pasar:jugar—a través de la vida
tú—como cierto círculo
(de las distancias como distancia)
como un débil “dios” en la mente (y luego entonces y por consiguiente
ya en la “eternidad”)—eres adorable.
VI. HOMBRES
Lisa Robertson,
Men (Book Thug, 2006)
Me dirijo a los hombres
Y a sus caras
Y sin vergüenza
Desde la dulce misericordia cada hombre hace diestras heridas hace
mujeres y el desasosiego y algo de lo que
soy. Lo que significa abrir hacia arriba hacia los hombres
hospitalariamente para hacer algo sin hechos del espurio
deseo por lo hombres desde los hombres más delicados e improbables
desde los amorosos hombres espirituales desde la educación de las
emociones de los hombres devotamente ante quienes no puedo permanecer
indiferente en tanto hombres.
Hombres, me entristece que debo morir.
Estas son orillas hermosas.
-crg